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viernes, 4 de marzo de 2022

UNA NOCHE CUALQUIERA



 

INICIO – UBICACIÓN        

 

Era un miércoles de invierno que nos acogía en su noche fría a un puñado de amigos con la promesa de una agradable cena.  Como cada noche de miércoles nos dejamos llevar por el ajetreo de saludos, reencuentros, y por un no sé qué que nos unía.  

                                                                                                                       

Aquel día lluvioso de invierno amenazaba con ser uno de los más fríos y grises que había conocido. Cuando llegué a casa Mirta atravesando callejones con poca luz y aceras desconchadas, la humedad ya había calado todos mis huesos. Una vez dentro no me quité el abrigo.  Directa me dirigí a la chimenea. Las llamas se agitaban con tanto ánimo que los chasquidos me relajaron. Su calidez pronto me hizo entrar en calor.  

 

Como cada noche de miércoles nos reuníamos los cinco amigos a disfrutar de una agradable cena en su casa. Sin embargo, en aquella velada se iba a destapar un silencio tan aterrador que me iba a marcar el resto de mi existencia.  

 

 

 

PERSONAJES – SITUACIÓN  

 

Ellos dos se acercaron sin apenas darnos cuenta. Alguien dijo que eran hermanos. Dos hombres recios de mediana edad, llegaron, entraron y se sentaron.  Y en ese momento, en aquel gran espacio, el silencio se oyó con fuerza. 

Nuestros ojos danzaron extraños entre cruces de miradas en busca de quién de nosotros brindó la invitación.  

 

Al instante se me acercó por detrás Sheila. Me ofreció mi primera copa de vino blanco de la noche.  

—Llegas la última, te estaba esperando.  

—Me he dado cuenta. ¿Cuánto tiempo tienes preparada mi copa?  

—Un rato, quería ser la primera en darte el nuevo bombazo —ladeó la cabeza mientras se pasaba la mano por su boca, en tono bajo, añadió—. Mirta, tiene novio nuevo. 

— ¿Quién es? — pregunte con ánimo fuerte. 

—Un hombre recio de mediana edad. Es del interior. Se conocen desde siempre. Hace poco surgió Cupido entre ellos — siguió—.  Se llama Walter. Está aquí, llegó ayer acompañado de su hermano Diego. Cenarán con nosotros. Mirta anda metida en la cocina con ellos. 

 

No pude disimular mi asombro. Mateo, el único amigo varón entre damas, hacía rato que nos observaba. Algo debió notar en mi cara porque al instante se acercó a nosotras. 

—Shei, ¿Ya se lo has contado? —preguntó Mateo 

—¿Qué hay que contar? pregunté curiosa 

—Ya hablaremos más tarde — respondió Sheila. 

—Shei como es médico está incomoda hablando de estas cosas.  El hermano, el que está ahí dentro en la cocina, ese hombre está mal de la chaveta —comentó Mateo—. Hace menos de un año abandonó a su familia. Luego se fue a vivir con su hermano Walter. Una mañana salió temprano de la casa con la excusa de irse al rio a pescar. No regresó. Su hermano pensando lo peor, al cabo de tres o cuatro días salió en su busca. Dicen que se pateó la orilla del rio hasta que la noche se cerró. No abandonó su búsqueda y regresó a la mañana siguiente. Pero no fue hasta que llegó a la zona de rio en La Paz que paró a un motorista y preguntó por un pescador furtivo, su hermano. El hombre le respondió que hacía dos noches un hombre se intentó quitar la vida cerca de ahí. Unos jornaleros que regresaban a casa oyeron un disparo. Pararon. Sin pensarlo se adentraron entre los juncos y las dunas.  Allí encontraron el cuerpo de un hombre, que a pesar de sus graves heridas parecía no estar muerto. Lo metieron en el carro para acercarlo al hospital— siguió, acaparando la atención. — El muy bestia, quedó grave y mal parado. Pasó muchos meses en el hospital. Ahora estará unos días en la ciudad. A parte de sus consultas médicas y de psicriatía, le esperan varios juicios por borracheras, peleas y robos. Por lo visto no conocen la ciudad. Nuestra amiga va a ser su guía por unos días. 

¡Vaya pendejos que andan por este mundo! 

 

La imagen saliendo Mirta y sus amigos de la cocina atrajo mi atención. Ella mantenía una expresión natural en su cara. Walter parecía sonreír para relajar la tensión.  El rostro de Diego no lo vi. Su cabeza gacha apuntaba a los pies. Por unos instantes me sentí incomoda. Intuí que algo raro pasaba. 

 

Susa, que hasta ese momento entraba y salía de la cocina colocando sobre la mesa del salón platos y cubiertos. Acababa de dejar las pizzas. Nos removimos todos, y cada uno ocupó su silla. Ahora Susa estaba sentada frente a mí.  

 

—A veces no estamos listos para ir hacia donde hay que ir. Equivocamos el trayecto — comentó Susa volviéndose hacia mí. 

—¿A qué viene eso, Sú?

—Pronto lo sabrás. 

 

 

TRAMA – DESARROLLO 

 

Pasó solo un minuto de aquella noche cuando él, con la cabeza y frente gacha habló con voz firme y entrecortada:   "Tengo que decirles algo importante que deseo contar, y les pido permiso". 

Las miradas de extrañeza seguían su danza. Todas menos una, los ojos de su hermano apuntaba impasible como una fría lanza más allá del adoquinado suelo. 

 

 

Los dos hermanos no se miraron en ningún momento. Como si uno adivinase el pensamiento del otro.  

Mientras Diego carraspeaba para comenzar a hablar, su hermano Walter bajó su cabeza avergonzado.  

 

Diego parecía nervioso, aunque se esforzaba por mantenerse sereno. Y habló temeroso: 

>> Tengo que decirles algo importante que deseo contar. y Les pido permiso<<.

 

Su voz la oí caer por su pecho hasta tocar la tierra, pero al instante con un leve movimiento alzó su cara.  

Fue entonces cuando vi en su mirada alumbrar el negro oscuro de sus ojos. Un negro mate, un negro infinito, como solo la tierra dura es capaz de crear. Pero fue su rostro desfigurado y frio lo que bajó mi cabeza.

 

 

Su voz capturó nuestra atención: retumbó y dijo:

>>Ustedes están viendo mi cara destrozada.  Es el resultado de haber fallado cuando quise quitarme la vida.

En ese momento toda respiración se cortó. Y sobre mi piel fría cayó el calor que desprendió la lámpara del techo.   

 

El silencio que se hizo fue absoluto. Nadie dijo una sola palabra. Entonces hizo un leve movimiento y alzó su cara. Me es imposible describir la sensación que me apresó. Ni tampoco la velocidad del escalofrío que recorrió mi cuerpo. 

 

En aquel hombre flaco de cuarenta y pocos años, su rostro era un amasijo de carne. Los injertos de piel dibujaban y sostenían como una estructura, lo que ahora era su labio superior. Sin tabique nasal su nariz reconstruida no sobresalía de la cara. El pómulo derecho debió sufrir una fuerte agresión o estaba pendiente de alguna cirugía más, no era asimétrico al izquierdo. Algo le pasaba en el paladar, las palabras salían con dificultad. Sus facciones reconstruidas no mostraban expresión alguna.  

 

 

>>Hace años, tenía esposa y dos hijos. Un varón y una mujer. Todos viven hoy en día.

Di mucha miseria a los tres.  Llevan escrito es su piel mis cicatrices. Ella sostenía la casa, también la familia mientras yo gritaba entre vapores de alcohol. No había nada que me hiciera parar ni nadie que me hiciera razonar. <<

>>Ellos crecieron, yo me hice pequeño. Me quedé en la calle como uno más de los que ustedes ven. Un día desperté. Llegué a ver que no había nada en esta mísera realidad que yo quisiera. Cogí un arma, aquí es muy fácil obtener una. ¡No podía más! <<

>>En un acto de lucidez. Tal vez ustedes no lo entiendan así; créanme fue un momento de cordura. Me puse el arma debajo de la cara con la firme intención de apartarme de vivir.

Así lo hice, disparé para no volver a abrir mis ojos, pero erré el tiro. Él me arrancó un trozo de mi cara, aunque me dejó vivo.

Son muchas las operaciones que me han devuelto el aspecto que ven, pues quedé bien desfigurado. Con el tiempo aprendí de nuevo a hablar, a respirar, a masticar, a vivir. Los médicos han hecho un gran trabajo conmigo. <<

 

>>Les tengo que decir, que esa bala me devolvió la dicha que no tenía. Hizo que aprendiera a cambiar la mirada, para acatar mi propia conducta. Créanme cuando les digo que doy las gracias por aquel día. Yo vivía en un infierno; esa bala fue lo único que me arranco de él. <<     

 

>>Todavía hoy en día no encuentro mi propia absolución. No alcanzo a perdonarme todo el daño que infligí.

Hoy tras haber pedido tantos perdones como caudal lleva ese gran río. Mi hijo está a bien conmigo. Mi hija le cuesta más, está fría y distante, no se lo reprocho, tiene sus razones. Yo le quebré a golpes su piel y envenené con mi maldición toda su infancia.

Intentó esbozar una sonrisa y siguió >>A pesar de todo… saben ustedes…, a veces quedamos mi ex­-pareja y yo para pasear por la orilla del río y tomar algo. <<

 

DESENLACE 

Entonces fue cuando vi asomar a sus ojos un brillo de cristal. Y esbozó una ligera sonrisa con lo que un día fueron sus labios.  

La noche siguió y cumplió su promesa de vida. Impacientes, decididos y con alegría todos juntos nos sumergimos a disfrutar de ella 

Después de eso, todas las voces y los cuerpos empezaron a moverse.  

Miré a Susa. 

— Ahora entiendo tu comentario —seguí—. Es trabajoso estar listos. 

—Sí, lo es. Se necesita actitud, aptitud y resistencia.  

—La cara y la cruz de una misma moneda endemoniada. Uno, saca cara y decide no seguir con su vida. Otro, saca cruz y decide matar a su esposa. Despertarse todos los días con este tipo de moneda es un precio alto a pagar. Ambos trayectos llevan a la desesperación y a la muerte.  

—Existen muchas noches y días oscuros. No son broma. Se trata de tener las menos posibles. — añadió Susa. 

Mateo introdujo más leña en la chimenea. El fuego se avivó. Aquel renovado calor junto a la rica pizza nos sacó unas suaves sonrisas. Todos, sin pensar en nada más, nos sumergimos de lleno en la cena.  

De pronto sonó el timbre con prisa. Mirta fue rápida a abrir la puerta. Desde el salón apenas pude oír un leve murmullo. Ella tardaba en regresar, algún sujeto le importunaba. De pronto unos hombres uniformados y armados entraron en el salón. El que sujetaba en sus manos un rifle se quedó en la puerta mirándonos a todos. Los otros tres, de sopetón, fueron directos a Diego. Le ordenaron con actitud y con tono severo levantarse de la silla. Luego tiraron sus brazos atrás, mientras uno de ellos le decía: >>Queda usted detenido<<. Lo esposaron.  

Una helada sensación me invadió todo el cuerpo. Me quedé fría y paralizada. El aire no llegaba hasta mis pulmones. Me atragante con mi propia saliva.  

—¿Qué sucede? —gritó Mateo, el único que articuló palabra. 

Entretanto a Walter le corrían las lágrimas por la piel, aunque no se movió de la silla. 

El policía de mayor edad giró su cuerpo hacia Walter. Se llevo la mano a la sien y se presentó como Teniente Oficial de la Policía. Walter inmutable, solo cerró con fuerza los ojos.  

Sin más, con un "Buenas noches" salieron uno tras otro con el arrestado.  

Sentí mi corazón latir con desesperación. No entendía nada de lo que acababa de observar. El poco vino que quedaba en mi copa lo tiré y la llené de agua. Por encima de todo aquello debía de mantener mi razón.  

Tras la primera confusión llegó la segunda. Walter habló: 

>>Fui yo quién lo denunció. Su pareja no pudo hacerlo. Ella estaba rota por dentro y llena de heridas abiertas en su cuerpo. Aquella cobardía aplastante que le paralizaba cada vez que quiso entrar a la Jefatura, no era tal…, ni era duda…, ni renuncia, ni abandono, ni dejadez. Era terror.   

Mi hermano no solo destrozó el cuerpo y el alma de una buena mujer, sino también la de sus hijos. Llegué a temer por la supervivencia de cada uno de ellos.   

Un día llegó a mi casa borracho. Lleno de ira. Tenía sangre en las manos de la paliza que les dio. Allí dentro con él, me ahogaba con su aire. Salí a la calle. Me senté bajo el árbol a respirar. Mi mente en shock no podía pensar. Sentía el horror de esa madre y sus hijos en mi propio cuerpo. Me levante. Como un zombi mis pies me dejaron frente a la Comisaría de policía. Describí con claridad todos los hechos ocurridos durante años. Firmé la denuncia contra mi hermano. 

Pero no paré ahí. Todas las semanas durante muchos meses antes de que él intentara el suicidio, me dirigía a la Comisaria. Ponía denuncia tras denuncia a la espera de que la pesadilla de mis sobrinos y su madre acabase. Así fue como el Oficial Nelson que acaban de conocer y yo, nos hicimos amigos.  

La justicia es lenta. Algunas veces lo detenían para que pasara la borrachera. Luego volvía a estar en la calle. De nada servían mis acusaciones. Pero con este intento de suicidio, la Ley le ha declarado individuo peligroso. Como si antes de eso no lo hubiese sido… ¡Hay que joderse!... Ahora con la orden de detención, llamé al teniente. Con ayuda de Mirta, y aunque sin saberlo, también con la de todos ustedes, preparamos su detención.  

Me siento muerto por dentro — siguió—. Sin embargo, intento pensar que, a partir de hoy, mis sobrinos van a disfrutar de sus días y de sus noches de forma sencilla. Libres, como todo joven se debiera sentir. No sé si mañana me acosaran los remordimientos o la culpa. Hoy no los tengo. Mi hermano, ese gallito, poco a poco nos mató a todos.  

 Fue de regreso a casa, con el viento frío en contra y acurrucada sobre mí misma, cuando sentí el impulso de mirar a lo alto. Miré por encima del vapor de luz de las farolas. Allí donde empieza la más cerrada oscuridad. Entonces caí en la cuenta: la tierra acababa de completar su giro diario sobre ella misma; en ese veloz ajetreo de rotación, alguien esta vez no se perdió. el destino de una familia cambió. 

  

Carmen. 

                                   ***************************


miércoles, 2 de marzo de 2022

LA ESTELA DEL SILENCIO-QUINTA EMANACION

Casi siempre los tiempos se acompasan
encontrando la forma que mejor expresa la armonía,
el puro cristal refleja la luz
hacia un mundo denso
creando sombras que creen vivir,
así hacen un guiño a la vida
escenificando al alma en su cárcel temporal.

Los ciclos transcurren entre luces y sombras,
cumbres que se alcanzan
amores plenos
crepüsculos que anuncian las noche
el silencio invita a escuchar, sentir .

La noche se hace dia en otras dimensiones
dos vidas conviven en una ,
los corazones buscan su contraparte
aquello que les complete.

La busqueda es larga , procelosa
muchas lunas, muchos soles ,
 pensamientos , sentimientos
lagrímas,alegrÏas
la oscilación de cada dia.
Hasta que el ser sin tiempo
profundamente quieto nos hace llegar su aliento
más alla del pensamiento.

viernes, 25 de febrero de 2022

Corrección de un Currículum

Paso a detallaros aquí un breve currículum real que he tenido que corregir. Es importante que se comprenda que la corrección es una herramienta fundamental para escribir. Así, ya se trate de un texto muy largo o de un simple mail, la redacción es fundamental.

Hay 4 documentos:

UNO.- El documento original escrito por su autora 

DOS.- El documento con mis correcciones (tachado lo que no procede, y en azul lo que añado).

TRES.- El documento corregido en azul con lo tachado borrado. Es para poderlo leer bien.

CUATRO.- El documento final maquetado


PUNTO UNO:

Hola:

Mi nombre es ----------------------. Me pongo en contacto con usted a través de ----------------, que me ha mandado un correo electrónico explicándome que está interesado en encontrar una persona que hable tanto español como francés puesto que va a ampliarse y empezar a trabajar en Francia.

Soy licenciada en Traducción y Mediación Interlingüística por la Universidad de Valencia y actualmente estoy cursando un Máster de Traducción para el Mundo Editorial en la Universidad de Málaga. Mi primera lengua de trabajo es el inglés (con un C1 acreditado) y la segunda, el francés (con un B2 acreditado y estudiando para el C2). Sin embargo, soy bilingüe español-francés porque mi madre es francesa y siempre he estudiado esa lengua (en el instituto, en la Escuela Oficial de Idiomas, en la universidad, etc.). Hice un Erasmus en Lieja, Bélgica, que me permitió empezar a perfeccionar el francés.

Tengo experiencia en traducción técnica y tecnológica. Las prácticas del Grado las hice de forma telemática por la pandemia en una consultoría en Valencia (------- Consultores). Trabajé con varios documentos de distintas temáticas de forma eficaz y siempre dentro del plazo establecido. Asimismo, empiezo a tener experiencia en el sector de la traducción editorial: he empezado las prácticas del Máster en la Editorial Libros de ------, para la que tengo que hacer un informe de lectura y presentar una propuesta de traducción para abril. Igualmente, estoy abierta a trabajar en equipo y a colaborar con otras personas de la empresa.

Espero tener una posible colaboración con usted. Estoy a su entera disposición y no dude en ponerse en contacto conmigo a través de esta misma dirección de correo. Me hace mucha ilusión poder participar en este proyecto.

Un saludo.

-----------------------

 

PUNTO DOS

 Hola:

Mi nombre es --------------------- Me pongo en contacto con usted a través de -----------------------, que me ha mandado un correo electrónico explicándome su interés que está interesado en encontrar un/a traductor/a que sea especialista en español y francés puesto que va a ampliarse y empezar a trabajar ante una implantación de su empresa en Francia.

A nivel académico, soy licenciada en Traducción y Mediación Interlingüística por la Universidad de Valencia y actualmente estoy terminando un Máster de Traducción para el Mundo Editorial en la Universidad de Málaga. Mi primera lengua de trabajo es el inglés (con un título C1 acreditado) y la segunda, el francés (con un título B2 acreditado y estudiando para el un C2 en curso). Sin embargo, Soy bilingüe español-francés porque pues mi madre es francesa y siempre he leído, trabajado y estudiado en ambas esa lenguas (en casa, en el instituto, en la Escuela Oficial de Idiomas, en la universidad, etc.). Hice un Con los meses de estudios durante la beca europea «Erasmus» (2020) en la Universidad de Traducción de Lieja, (Bélgica), perfeccioné el francés tanto el técnico como el literario. que me permitió empezar a perfeccionar el francés.

Tengo experiencia en traducción técnica y tecnológica. Las prácticas del Grado las  Mi experiencia profesional en el aspecto laboral la he realizado de forma telemática, por la pandemia, en una consultoría en Valencia (------- Consultores); donde traduje muchos y diversos varios documentos de distintas muy variadas temáticas de forma eficaz y siempre dentro del plazo establecido. También he sido profesora de idiomas en una academia en Llíria, (valencia). Asimismo, empiezo a tener experiencia en el sector de La traducción editorial (trabajos en curso con la editorial ----------- o la editorial Libros de --------), siempre ha sido mi vocación, y por ello es a la que le he dedicado gran parte de mi tiempo y experiencia.

: he empezado las prácticas del Máster en la Editorial Libros de Seda, para la que tengo que hacer un informe de lectura y presentar una propuesta de traducción para abril. Igualmente, estoy abierta a trabajar en equipo y a colaborar con otras personas de la empresa.

Soy consciente de los retos empresariales actuales, donde la importancia de trabajar en grupo y a distancia se han convertido en las claves de muchos de los éxitos de hoy en día. Así pues, teniendo plena disposición, espero que podamos colaborar juntos.

Espero tener una posible colaboración con usted. Estoy a su entera disposición y no dude en ponerse en contacto conmigo a través de esta misma dirección de correo. Me hace mucha ilusión poder participar en este proyecto.

Un saludo.

---------------------

PUNTO TRES:

Hola, me pongo en contacto con usted a través de -------------------, quien me ha mandado un mensaje explicándome su interés en encontrar un/a traductor/a que sea especialista en español y francés ante una próxima implantación de su empresa en Francia.

A nivel profesional, soy licenciada en Traducción y Mediación Inter-lingüística por la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia y actualmente estoy terminando un Máster de Traducción para el Mundo Editorial en la Universidad de Málaga. Mi primera lengua de trabajo es el inglés (con un título C1) y la segunda, el francés (con un título B2 y un C2 en curso). Soy por tanto bilingüe español-francés pues mi madre es francesa y siempre he leído, trabajado y estudiado en ambas lenguas (en casa, en el instituto, en la Escuela Oficial de Idiomas, en la universidad, etc.). Con los meses de estudios durante la beca europea «Erasmus» (2020) en la Universidad de Traducción de Lieja, (Bélgica), perfeccioné tanto el francés el técnico como el literario.

Mi experiencia en el aspecto laboral la he realizado de forma telemática, por la pandemia, en una consultoría en Valencia (--------- Consultores); donde traduje muchos y diversos documentos de muy variadas temáticas de forma eficaz y siempre dentro del plazo establecido. También he sido profesora de idiomas en una academia en Llíria, (valencia). La traducción editorial (trabajos en curso con la editorial -------- o la editorial Libros de -----), siempre ha sido mi vocación, y por ello, es a la que le he dedicado gran parte de mi tiempo y experiencia.

Soy consciente de los retos empresariales actuales, donde la importancia del Networking, de trabajar en grupo y a distancia, se han convertido en las claves de muchos de los éxitos de hoy en día. Así pues, y teniendo plena disposición, espero que podamos colaborar juntos.

Un saludo.

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PUNTO CUATRO:



AUTORA:

TÍTULO: QUÉ DARIA YO PARA QUE NO FUERA VERDAD

 768 palabras

 


 

Lo que daría yo para que no fuera verdad. Daria lo que fuera para que la vida no cobrase la existencia con monedas tan duras.

 

 Era un miércoles de invierno que nos acogía en su noche fría a un puñado de amigos con la promesa de una agradable cena.  Como cada noche de miércoles nos dejamos llevar por el ajetreo de saludos,  reencuentros, y por un no sé qué que nos unía.

 

Ellos dos se acercaron sin apenas darnos cuenta. Alguien dijo que eran hermanos. Dos hombres  recios de mediana edad, llegaron, entraron y se sentaron.  Y en ese momento, en aquel gran espacio, el silencio se oyó con fuerza.

Nuestros ojos danzaron extraños entre cruces de miradas en busca de quién de nosotros brindó la invitación.

 

Pasó solo un minuto de aquella noche cuando él, con la cabeza y frente gacha habló con voz firme y entrecortada:   “Tengo que decirles algo importante que deseo contar, y les pido permiso”.

Las miradas de extrañeza seguían su danza. Todas menos una, los ojos de su hermano apuntaba impasible como una fría lanza más allá del adoquinado suelo. 

 

Su voz la oí caer por su pecho hasta tocar la tierra, pero al instante con un leve movimiento alzó su cara.

Fue entonces cuando vi en su mirada alumbrar el negro oscuro de sus ojos. Un negro mate, un negro infinito, como solo la tierra dura es capaz de crear. Pero fue su rostro desfigurado y frio lo que bajó mi cabeza.

 

Su voz retumbó y dijo:

—“Ustedes están viendo mi cara destrozada.  Es el resultado de haber fallado cuando quise quitarme la vida”.

En ese momento toda respiración se cortó. Y sobre mi piel fría cayó el calor que  desprendió la lámpara del techo.  

 

—“Hace años, tenía esposa y dos hijos. Un varón y una mujer. Todos viven hoy en día.

Di muy mala vida a los tres.  Llevan escrito es su piel mis cicatrices. Ella sostenía la casa y la familia mientras yo gritaba entre vapores de alcohol. No había nada que me hiciera parar ni nadie que me hiciera razonar”.

 

—“Ellos crecieron y yo me hice pequeño. Me quedé en la calle como uno más de los que ustedes ven. Un día desperté y pude ver que no había nada en esta vida que yo quisiera”.

“Cogí un arma, aquí es muy fácil obtener una. ¡No podía más!.

 

—“Y en un acto de lucidez. Tal vez ustedes no lo entiendan así, pero créanme,  fue un momento de cordura. Me puse el arma debajo de la cara con la firme intención de apartarme de vivir”.

—“Así lo hice, disparé para no volver a abrir mis ojos, pero erré el tiro. Él me arrancó un trozo de mi cara, pero me dejó con vida.

Son muchas las operaciones que me han devuelto el aspecto que ven, pues quedé bien desfigurado. Con el tiempo aprendí de nuevo a hablar, a respirar, a masticar, a vivir. Los médicos han hecho un gran trabajo conmigo.”

 

—“Les tengo que decir, que esa bala me devolvió la vida que no tenía. Hizo que aprendiera a cambiar la mirada, y  acatar mi propia existencia. Créanme cuando les digo que doy las gracias por aquel día. Yo vivía en un infierno y esa bala fue lo único que me arranco de él”.     

 

—“Todavía hoy en día no encuentro mi propia absolución. No alcanzo a perdonarme todo el daño que infligí.

Hoy tras haber pedido tantos perdones como caudal lleva ese gran río. Mi hijo está a bien conmigo. Mi hija le cuesta más, está fría y distante, no se lo reprocho, tiene sus razones. Yo le quebré a golpes su piel y envenené con mi maldición su inocente aliento. Pero… saben ustedes…, a veces quedamos mi ex­-esposa y yo para pasear por la orilla del río y tomar algo”.

Entonces fue cuando vi asomar a sus ojos un brillo de cristal. Y esbozó una ligera sonrisa con lo que un día fueron sus labios.

La noche siguió y cumplió su promesa de vida. Impacientes, decididos y con alegría todos juntos nos sumergimos a disfrutar de ella. 

 

Fue de regreso a casa, con el viento frio en contra y acurrucada sobre mí misma, cuando sentí el impulso de mirar a lo alto. Miré por encima del vapor de luz de las farolas. Allí donde empieza la más cerrada oscuridad. Y entonces caí en la cuenta: la tierra acababa de completar  su giro diario sobre ella misma y en ese veloz ajetreo de rotación, alguien esta vez no se perdió. 

 

                                                                          *****

 


 

TÍTULO: Locura

1965 palabras


   Oscura habitación, de caminos de negro puro, de baldosas de acero y paredes oscuras, sin luces ni ventanas, en perpetua calma. Así era la sala en la que aquel muchacho despertó, que aleteando sus pestañas, miraba la negra sala. Observando el único espejo, el único objeto de un color dorado, y poco a poco, tanteando el terreno, se acercaba.

  Ya mirando el espejo,  solo había unas negras alas, alas de color carbón, que florecían de entre la misteriosa espesura. El joven acercó una mano a su espalda, mientras la otra la mantenía apoyada en el marco del espejo, creyendo que él mismo era el poseedor de aquellas alas. Pero la imagen cambió, al notar un río de sangre fluyendo de una herida abierta, las alas comenzaron a sangrar. Riachuelos de color carmín brotaban del espejo y devoraban el suelo a su alrededor, hundiéndolo en un mar carmesí.

  Calma…, la calma lo despertó en una habitación  idéntica a su cuarto: la cama con sabanas azul cielo, la alfombra gris, el escritorio, la silla… todo era igual. Pero él sabía que las puertas de aquel lugar eran diferentes, una era la vida y la otra la muerte, y las dos  eran un infierno.

  Había soñado tantas veces con aquel cuarto, que ya se conocía desarrollo de memoria, sabía que había detrás de cada puerta y que le pasaba si  las cruzaba. Por ello, se acobijó entre las sabanas de la cama y espero tranquilamente. Pocos minutos después, de aquellas dos puertas empezaron a salir sombras, algunas le observaban, otras decidían volver  por donde vinieron, y unas pocas cruzaban la pared, como si hubiese una puerta que no se pudiera ver. Pero nadie lo atacaba, retenidos por una pared de cristal, las sombras se mantenían alejadas de su presa, por ahora.

 

  Una alarma lo sacó del sueño, indicando que ya era hora de prepararse para la escuela, llevándolo a levantarse de la cama. Miró a su alrededor, con el temor de seguir en aquella pesadilla, y como si sus perores miedos fueran ciertos, una sombra se desvaneció detrás suya, pero no la vio.

  Más calmado,  se dirigió hacia la cocina, donde ya  lo esperaba su madre, que  al  mirarlo,  no pudo evitar  que la preocupación se mostrara en su rostro,  preguntando:

-       ¿Has vuelto a soñar eso?

-       Sí- respondió él, con la mirada cansada.

-       Ah- suspira-, se nota- no quiso añadir nada más, su hijo odiaba el tema.

  El silencio invadió la sala, ninguno quería hablar, preocupados del continuo guion que se desarrollaba en los sueños del menor, dejando que el desayuno pasara. El día siguió su curso, las repetitivas clases, las mismas conversaciones y el mismo camino de ida y vuelta, pero había algo distinto. Entre todos los momentos repetitivos le parecía ver de vez en cuando una sombra, pero siempre desaparecía al girarse para comprobarlo.

 

   La noche se cierne cuando el joven entra en sus sueños, despertando en la misma oscura habitación. Sigue su habitual camino al espejo, cuando ve que esta vez el reflejo es otro cuarto, uno consumido por el tiempo y la vegetación, con las paredes carcomidas y la luna alumbrando el pequeño brote que nacía de los escombros que eran el techo. Su vista viaja hacia el brote, recordando los días que podía calmarse con solo la vista del cielo, mientras su cuerpo dejaba que el propio recuerdo lo llevara a tocar aquel reflejo, siendo consumido.

  Vuelve a la sala idéntica a su cuarto, pero nota el pequeño cambio que hay, ya no existe ninguna defensa. Las sombras aparecen sin más, deseosos de consumir a su presa, mientras esta se acurruca intentando esconderse de ellas. Sin embargo, no ocurre nada, todo a su alrededor se queda en silencio, pero él no se mueve, no quiere morir consumido, pero tampoco es que el miedo le deje.

 

  La alarma consigue acabar la pesadilla, evitando la muerte que se le venía encima. Mira a su alrededor, creyendo en la probabilidad de que el sueño continúe, encontrando la puerta del armario abierta y unas escaleras detrás de esta. El muchacho decide bajarlas, descubriendo al mismísimo vacío y unas escaleras increíblemente largas, sin fin. Pero con el transcurso del tiempo, consiguió llegar delante de dos puertas, de las cuales una seguía el camino de la escalera y la otra se desviaba a la derecha. Intento abrirlas, sin embargo, solo la segunda estaba abierta. Rebelando que  la escalera continuaba, decidiendo bajar, encontrando de nuevo dos puertas, acababa de entrar en un bucle.

  Mientras,  su madre, ya preocupada, entraba en su cuarto, encontrando a su hijo desmañado dentro del armario. La mujer, después de recuperarse del susto, cogió su móvil y llamo a una ambulancia, pero no esperó a que esta llegase para mover al menor y recostarlo en la cama. Poco después de la llegada de la ambulancia, revisaron la condición del joven,  pero, aun habiéndole hecho todas las pruebas posibles, no sabían que le pasaba, solo podían esperar a que este despertase.

 

  El joven decidió retroceder, veía imposible encontrar una salida. Sus pasos se volvían  ligeros a cada escalón que subía, dejándole ir cada vez más rápido, cruzando de nuevo el umbral del armario, donde todo seguía igual. Observando a su alrededor, decidió repetir su rutina, sus clases, sus conversaciones… sin darse cuenta de que estaba durmiendo.

  Despierta en su habitación, en la cama, con aquel espejo dorado delante, viendo esta vez en el reflejo a las sombras  intentando escapar de un cuarto de blanco puro. Cierra los ojos, desando que nada suceda, cuando del espejo empiezan a emerger sonidos de lamentos y gritos de terror. La locura devora el ambiente, dejando una habitación derruida, donde resuenan los ecos de las sombras y donde en las paredes bailan las pocas que han logrado escapar. El joven se mantiene con los ojos cerrados, sin querer ver lo que sucede a su alrededor, pero al notar un pequeño objeto en sus rodillas decide abrirlos, encontrando una pequeña sombra con una forma humanoide muy infantil. Bajó la guardia en aquel instante, con la creencia de que un ser así no podría hacerle nada, sin embargo,  la pequeña sombra devoro la parte izquierda de su torso, dejándolo en shock de lo rápido que había sido.

 

  Se despierta de golpe. El sentir el dolor de perder una parte de su cuerpo es demasiado para él, sentándose en la cama de un salto, con la respiración agitada y con el sudor recorriéndole la espalda. Recibe el abrazo de su madre. E l poder notar el calor de su cuerpo le hace calmarse, y así poder percatarse de que estaba intacto y del lugar donde se encontraba, una habitación blanca, con baldosas de un tono grisáceo.

 Acababa de despertar en la típica cama de hospital y con un monitor de signos vitales conectado a su brazo derecho, cuando un hombre vestido con  una bata blanca entro, un médico, pero lo que le llamo la atención de ese hombre era que tenía a esa pequeña  sombra en su hombro. El menor se asustó, intentando recular aun estando entre los brazos de su madre, acción que llamo la atención del doctor, que decidió pedirle a una enfermera en el pasillo que  llamara al  siquiatra.

 Con el siquiatra ya en la sala, empezaron:

-       ¿Por qué te asustaste, viste algo?- le pregunto.

-       …- no quería contestar, pero decidió hacerlo, aun si creían que estaba loco- una sombra- respondió con voz temerosa.

-       ¿Las de tus sueños?- cuestionó su madre, a lo que recibió un sí.

-       ¿Qué sueños?- pregunto ahora el siquiatra, a lo que el muchacho no respondió-. Bueno, no necesitas contestar si no quieres, así que pasemos a la siguiente pregunta.

  Poco a poco va respondiendo todas las preguntas que el doctor le hace, haciendo que este llegue a una conclusión:

-       Por lo que me estás diciendo, se puede deducir que estas empezando con un brote psicótico, por tanto le voy a recetar este antipsicótico- anuncia el siquiatra, escribiendo en un papel para luego entregárselo a su madre.

-       ¿Olanzapina?- pregunta ella,  más para confirmarlo que  otra cosa.

-       Correcto. Señora, no debe preocuparse por el futuro de su hijo, este medicamento le ayudara a vivir una vida normal- repitiendo, simplemente, la misma oración que  le decía a todos sus pacientes.

-       Bien…- parecía aceptar la situación en la que estaba, pero no quería.

-       Perfecto. Ahora, si no tiene ningún inconveniente, lo tendremos en observación durante unos días, y si todo va bien  le daremos el alta- enunció el  médico, que había quedado desplazado después de la llegada del siquiatra.

-       Bien…- respondió de nuevo ella, derrumbada por la noticia.

 

  Parecía que el tiempo se había detenido después de aquello, la vida seguía la misma rutina, aunque ahora el joven tenía que tomarse sus medicamentos cada día, aun si él sabía que no le hacían efecto alguno. Termino el desayuno, y se marchó, decidido a ir a clase, mientras pensaba  en ese día que despertó en el hospital. Le habían dicho que había estado dormido o, mejor dicho, en coma por alrededor de una semana, pero que no sabían ni la causa del desmayo ni por qué no despertaba, y tampoco es que quisiera saberlo.

  Ya llevaba la mitad del camino, cuando las sombras empezaron a surgir, lo perseguían y atormentaban, por ende, decidió ir más rápido, pero por culpa de esto no vio las escaleras que habían aparecido en el suelo, cayendo por ellas. Acaba de desmayarse de nuevo.

 

  El vacío lo dejaba todo en silencio, dejando entre ver como de malo sería seguir bajando, haciéndole subir el tramo de escaleras por el que se había caído. Lo que no esperaba era que al subir se encontraría con un mundo de caos, incendios asesinatos, robos y mucho más; pero también pudo encontrar unas pequeñas fluctuaciones, ocasionadas por las pastillas, que le permitieron entender que estaba en un sueño. Recordaba, que en todos sus sueños se despertaba  un tiempo después de haber visto el espejo, por ello, decidió ir a la escuela, donde posiblemente lo encontraría, pero grande fue su sorpresa al solo encontrar  otro bucle.

  Realmente, lo único que conocía de ese mundo era el como siempre se le escondían secretos, y, metido en un pasillo infinito lo único se le ocurrió fue probar suerte abriendo una puerta. Poca fue esta, porque al entrar solo estaba aquella sombra infantil, cerro inmediatamente, e intento con otra, encontrándose que había una ventana al fondo, y como no, estaba en el primer piso.

  Salió y corrió en dirección a su casa, el segundo lugar que se le vino a la mente, pero que no pudo encontrar. Siendo obligado a bajar aquellas escaleras para intentar salir. Pero las escaleras dieron un giro en medio de la oscuridad, dejándole caer a un simple espacio, donde comenzó a ver el espejo, y, en su reflejo, su hogar. La propia caída ya le obligaba a cruzar el espejo, pero lo que él no esperaba era el pasillo de suave suelo y paredes repletas de espejos.

  Los observó, cada uno le permitía observar un momento diferente, algunos de guerra, de hambruna, de una gran cosecha…; pero el ultimo espejo era la puerta de su cuarto, donde se veía la habitación derruida de uno de sus sueños, se permitió entrar en este. Donde, el pequeño brote había crecido hasta convertirse en un majestuoso roble. El propio árbol parecía tener una conexión con él, dándole recuerdos que le embriagaron, y que cuando estuvo en la habitación  idéntica a su cuarto, lo llevaron a cruzar la tercera puerta escondida en la pared.

 

Y consumido por la locura, el cuerpo muere y el alma es devorada, causando que la locura decida tratarla para ser su próximo títere en esta vida.