Lo estáis visitando:

jueves, 29 de enero de 2015

ESCALAS DE GRIS (ejercicios de excelencia)


-->
Paso a dejaros unos  ejemplos para que vayáis viendo hasta dónde podemos llegar con estos ejercicios de "cuadraditos degradados". Como ya os expliqué —y es algo que iremos viendo a lo largo de todo el curso— un ejercicio objetivo de aprendizaje es eso, UN EJERCICIO, sin embargo puede traspasar la frontera de lo educativo para convertirse en una Obra de por sí. Cuando la sutilidad y la delicadeza se juntan con la estética llegamos a dibujos como estos.

Poco a poco descubriréis que cada ejercicio es un paso, una etapa importante en vuestro aprendizaje; pero al mismo tiempo contiene un gran potencial que podéis ir desarrollando en casa hasta el límite que os pongáis. ¿Y cual es ese límite?... La  verdad es que no lo hay. Aquí os dejo unos ejemplos de mi etapa de escalas de luz.






miércoles, 28 de enero de 2015


LECCIÓN Nº 2: LAS TIRAS DEGRADADAS parte 1

Este ejercicio lo iniciaremos el viernes en la clase nº 3. No obstante, algunos de vosotros lo podréis empezar antes, si os creéis capaces u os sentís a gusto para dar el paso. Si, por el contrario no os sentís seguros con vuestros resultados en las Escalas de Gris con cuadraditos, continuar con ellas y lo comentaremos en clase con más detenimiento.

La Autoevaluación es un paso imprescindible que os debe de acompañar siempre (y no solo en los aspectos artísticos). Así, poder analizar lo que hacéis y compararlo con lo realizado unos días atrás y/o con otros ejercicios de compañeros, o del Blog, es una actitud positiva que os aportará equilibrio en vuestros análisis, lo que llamamos: un valor de referencia. Por desgracia, para analizar necesitamos comparar la información, si el alumno no posee esa información no puede saber dónde está con respecto a lo que hace. Esto se resuelve con la experiencia. Con el tiempo cada uno irá aprendiendo de sus errores y sus avances, hasta que llega un momento que uno “sabe” que lo que está haciendo está bien o mal. Pero hasta que ese instante de lucidez invisible llegue, tenéis que practicar y auto preguntaros por lo que estáis haciendo.

Para aquellos que hayan hecho muchas escalas de “Cuadraditos” podéis empezar una o dos tiras como os propongo ahora.

coger la regla y hacer la misma tira, rayando por los dos bordes de ésta, con líneas muy finas.

El ejercicio consiste en hacer una tira degradada sin separaciones, esta vez sin “cuadraditos”

Comenzar de izquierda a derecha, rayando con un lápiz duro (4H o 2H) e ir subiendo el tono mediante tramas de líneas finas.

continuar subiendo los tonos como hacíais en los “cuadraditos” pero sin cortes o secciones. Cuando os haga falta subir de tono y notáis que ya apretáis demasiado con un lápiz duro, coger un HB o un B, y así, sucesivamente. Recordad que el lápiz NUNCA debe de marcar el papel, si no tenemos el tono que necesitamos, hay que cambiar de lápiz, no seguir apretando y apretando hasta estropear el papel.

5º No utilizar el difumino, de momento. el segundo paso de este ejercicio es con el difuminador, pero necesito que os encontréis seguros con la línea, el trazo y las tramas de Gris, antes de pasar a otras herramientas que nos van a facilitar ciertos aspectos de las gamas degradadas. Ya sé que con el difuminador se haría más fácil, pero la finalidad de este ejercicio es controlar el lápiz y educar el ojo (o vuestra percepción visual) por lo tanto hay que rayar y hacerlo a mano. Cuando ya sepamos qué hacer y cómo hacerlo ya veremos con qué herramientas lo conseguimos de manera más eficaz; pero, por ahora, prefiero que no lo utilicéis.

El viernes próximo os explicaré el uso del difumino que, aunque parece sencillo, tiene sus trucos para usarlo correctamente.

IMPORTANTE: Si sentís que los cuadraditos no están bien, o que os falta sutilidad para las escalas de tonos de gris, no hagáis este ejercicio de Tiras Degradadas. Ante la duda seguir con los cuadraditos y tomaremos la decisión, juntos, en clase, el próximo día.

A modo de Autoevaluación, para pasar a este ejercicio, tenéis que reconocer —en las escalas de Cuadraditos— lo siguiente:

1.- Que los cuadraditos están uniformes con un tono de gris.
2.- Que no tienen manchas, en tonos claros y/o oscuros. Cuanta mayor sea la sutileza mejor estará resuelto el ejercicio.
3.- Que habéis empezado a “rellenar” los huecos y manchas claras con un lápiz duro para corregir y uniformizar los tonos de los cuadraditos. Lo que implica que VEIS las diferencias tonales y sabéis corregirlas.
4.- Que la sucesión de tonos de gris es coherente, sin saltos extremos ni tonos demasiado parecidos.

Como decía, si estos 4 puntos los tenéis asimilados, podéis iniciar el siguiente paso que os propongo, si no, no pasa nada; os lo explicaré con más detalle en clase.

martes, 27 de enero de 2015

lunes, 26 de enero de 2015

AUTORETRATO Y MANO, (ejercicios de muestra)

El ejercicio es la realización de un Autorretrato en una hoja y el dibujo de una mano, en otra.
¿Cómo hacerlo?

— Coger dos hojas A4 y un lápiz medio (HB, por ejemplo).
— Preveer una hora aproximada para el trabajo, no más.
— Sentarse frente a un espejo para el autorretrato.
— Dibujar la mano izquierda si sois diestros y la derecha si sois zurdos.
— Buscar un momento tranquilo, podéis poner una música suave y relajante.

¿Y si me sale mal o muy mal?

No hay que preocuparse por el resultado, el ejercicio no es cómo se van a realizar los dibujos, sino la propia realización del ejercicio. Os falta mucha información, así que es casi imposible que podáis hacerlo correctamente. Eso ya lo sé. Lo importante es la actitud frente al ejercicio y que me sirva como muestra de vuestros conocimientos a día de hoy.

¿Puedo continuar los dibujos durante varios días?

No. Se debe de respetar el tiempo: Una hora aproximadamente. El motivo es que, no por estar más tiempo delante del ejercicio se va a hacer mejor. Si el alumno no posee los conocimientos necesarios para continuar, más tiempo con los ejercicios, es más fácil estropearlo que mejorarlo.

Y si me sale mal ¿De qué sirve?

Estos dos dibujos me van a servir para establecer el nivel inicial de cada uno. Aunque creáis que el dibujo está mal, yo veré ciertos elementos positivos y alentadores que os iré comunicando poco a poco.

No olvidéis poner vuestro nombre y apellidos en las hojas de los dibujos, ya que me los entregaréis el viernes. No los voy a comentar en clase, si no a nivel personal, más adelante.
 

Así pues, hacerlo lo mejor que podáis pero con honestidad y sencillez.

domingo, 25 de enero de 2015

USO CORRECTO DEL LÁPIZ DE GRAFITO

Todos conocemos los lápices de grafito, que se descubrieron en el siglo XVII en Inglaterra, y desde entonces poco han cambiado. El grafito es carbono puro amorfo (mineral que no hay que confundir con el Carbón de origen vegetal y que también utilizaremos para dibujar) cuya versión cristalina nos da los famosos diamantes. Sí un diamante y una mina de lápiz están compuestos por lo mismo: Carbono. De hecho, cuando al grafito se le aplican gigantescas presiones y temperaturas cristaliza convirtiéndose en Diamantes, este es el proceso para la generación de diamantes sintéticos. Si bien es cierto que en la antigüedad se creía que era un tipo de plomo y por ello lo llamaron Plumbago (plomo en latín, término que todavía conservamos hoy ya que se llama Plombagina al polvo de grafito que se utiliza para patinar esculturas, por ejemplo) lo cierto es que no tiene nada de plomo y, por tanto, el grafito no es venenoso.

Las barras de grafito puro siguen procediendo de las minas inglesas Seathwaite Fell, cerca de Borrowdale; pero fue en 1795 cuando Nicholas Jacques Conté inventó un método para endurecer el grafito pulverizado que, mezclándolo con arcilla, horneaba para endurecer las minas. Éste método se sigue utilizando hoy en día y gracias a él se pueden tener lápices de grafito de diferentes durezas.

Gracias a esta mezcla con la arcilla, los lápices de grafito poseen una graduación según su dureza. Cuanto más arcilla más duros y “grises” generando líneas finas y suaves; y cuanto más puro es el grafito más blando y más “negro” consiguiendo líneas anchas, densas y con una característico trazo graso. Esta clasificación nos sirve para tener una idea aproximada de los tonos medios que podemos conseguir con dichos lápices, no obstante la gama tonal que abarcan cada uno de ellos, es mucho mayor. En U.S.A. la clasificación es con números (el 1 equivale al B, el 2 al HB, el 3 al H, el 4 al 2H, etc.) en Europa utilizamos el “H” para los lápices duros (Hard, en inglés) que tienen más arcilla y los “B” más blandos y negros (Black o Bold, en inglés) que tienen más grafito. Se da el caso que en muchos lápices vemos ambas clasificaciones “H” por un lado y un “3” por otro, creando la confusión con un lápiz “3H”. 

Ejemplo de las "escalas comerciales" medias con la que los fabricantes explican las durezas de sus lápices.


IMPORTANTE: cuando un alumno se inicia en el dibujo piensa que  las escalas de grises que se generan para explicar las durezas de los lápices de grafito (las llamaré “escalas comerciales” ya que están en las cajas de las marcas de lápices), equivalen a las escalas de los ejercicios de valoración de gris. Este es un error muy común que complica, en los inicios, el aprendizaje de estos ejercicios.

Esta confusión nace de la comparación de los resultados, es decir, “como tengo que hacer una escala de grises proporcional —piensa el alumno— y en las explicaciones de las graduaciones de los lápices (escalas comerciales) también hay degradados de gris (y con la numeración de cada lápiz correspondiente a cada tono), bastará con usar cada lápiz para hacer cada tono de en mis escalas de ejercicios…” Y así, los alumnos utilizan un lápiz para cada tono e incluso escriben con qué lápiz han hecho qué cuadrado de gris. ¿Por qué esto es un error? La razón principal es porque el tono de gris que cada lápiz representa en la “escala comercial” es un tono medio dentro de sus muchas posibilidades. Cada uno de los lápices puede generar miles y miles de tonos más claros y más oscuros que lo que nos indican los fabricantes en sus cajas y escalas comerciales.



Es misión nuestra controlar la herramienta (el lápiz) para sacarle los tonos que necesitamos, cunado un lápiz, por su dureza, ya no nos ofrece lo que necesitamos, pasaremos al siguiente para conseguirlo… Y así, hasta terminar nuestro trabajo. 
 
Otro aspecto a tener en cuenta que pone de manifiesto hasta qué punto esta nomenclatura es una mera referencia, es el hecho de que cada fabricante tenga sus recetas de combinación de arcilla y grafito y, por tanto, cada marca tendrá sus variantes para cada numeración. Es decir, dos lápices H serán algo diferentes si son de marcas distintas, uno puede rayar más oscuro que otro. Un ejemplo más que lo importante es educar el ojo y la mano para poder hacer los tonos que nosotros queremos, no el que el valor del fabricante nos ofrece como “tono medio” de cada lápiz (ver foto).

Un lápiz no es otra cosa que una herramienta para conseguir un fin. El fin es el dibujo. Así pues, el alumno tiene que encontrar y descubrir por sí mismo las capacidades tonales de cada lápiz y saber aplicarlas. Lo más normal es iniciar un dibujo con líneas de apoyo y suaves que nos producen los lápices 2H o 4H e iremos subiendo de graduación hacia los “B” a medida que necesitemos tonos más oscuros. Pero siempre dependerá de la sensibilidad de cada uno, pues cada lápiz posee gamas suaves y oscuras, según de la presión que ejerzamos, la cantidad de tramas de líneas que hagamos, etc. Al igual que existen muchos martillos, desde diminutos y delicados (utilizados en joyería) hasta pesados y enormes (utilizados en la construcción) el sentido común nos dice que si tenemos un clavo de tamaño medio utilizaremos un martillo común, como los que solemos tener por casa, si el clavo es diminuto buscaremos uno de los pequeños martillos de joyero y si nuestro clavo es muy grande nos iremos a los más pesados y grandes… Pues los lápices son como los martillos y los clavos. El lápiz es el martillo y el dibujo es el clavo, solamente el uso y la práctica de los diferentes lápices y los ejercicios darán al alumno la capacidad de saber con qué lápiz realizar qué parte de un dibujo.


domingo, 18 de enero de 2015

LECCIÓN Nº 1: CUADRADITOS DEGRADADOS




Conocer y dominar el Valor de la Luz es uno de esos conocimientos esenciales que nunca hemos necesitado hasta que empezamos a dibujar. Hasta entonces, y desde la más temprana educación, prácticamente todos los aspectos básicos y necesarios del Dibujo se han desestimado por creer que no eran importantes.

Una escala de gris es, en esencia, la manera más rápida y sencilla de acceder a la educación visual (aprender a VER) y gestual (aprender a Hacer) en el Dibujo. Aunque parezca simple no lo es, ya que se tienen que cumplir las siguientes premisas para que el ejercicio sea correcto y obtengamos sus frutos:

1º Cada “cuadradito” tiene que tener un único y uniforme tono de gris.
2º Cada tono tiene que tener la coherencia proporcional a su predecesor y a su posterior, es decir, que la escala ha de ser lógica y progresiva, sin saltos tonales. 

Forma correcta de hacer el ejercicio

1º Realizaremos una tira, utilizando una regla larga, de 8 o 10 cuadrados de unos 4 cm aproximadamente de lado (o el ancho de la regla).

2º Empezar con un lápiz 2H o H. Rayaremos con mucha suavidad, pues si marcamos mucho con el lápiz, nos puede perturbar la percepción de los valores de gris.

3º Se puede empezar de claro a oscuro, o de oscuro a claro. Aunque es más sencillo si lo hacemos de claro a oscuro.

4º Comenzar a rayar con delicadeza con un lápiz 4H o 2H e ir subiendo el tono.

5º Hacer una sola tira, dejando un margen de papel en blanco alrededor. Esto es importante para que se perciban de igual manera los tonos de gris, respecto al papel.

¿Qué pretendemos conseguir?

Aunque parece simple, este ejercicio es tan complicado como aleccionador. Con él conseguiremos que el alumno aprenda a diferenciar tonos individuales de gris, así como la consecuencia lógica de la sucesión de uno a otro en la escala.

Tal vez el mejor logro sea la relación que se establece entre el alumno y las cuestiones que éste se plantea para resolver el trabajo. Esa “comunicación” dibujo-pensamiento es el primer paso para poder saber qué tono va en qué sitio. Aquí la respuesta es mucho más sencilla, ya que hemos eliminado de la ecuación todos los elementos anexos al propio problema. No hay que preocuparse de las proporciones, si se parece o no, etc. Solamente hay que rellenar un pequeño cuadrado con un tono de gris específico y, ahí reside la síntesis del aprendizaje.

Resumiendo los principios a aprender son:
Primero, conseguir hacer una superficie/masa de gris uniforme, aprender a dominar el lápiz (en todas sus durezas) y a tramar las líneas para llegar a ese tono que necesitamos.
Segundo, poder responder la pregunta: ¿Qué tono es el apropiado en esta zona?, contestarla y poder realizarlo. Así, educamos el ojo para determinar lo que necesitamos, luego la mano debe de obedecer a esa necesidad.

Materiales necesarios

-Un juego de lápices de grafito. Como numeración mínima deberíamos de tener: 2H, HB, B, 2B que son los lápices más usados a nivel escolar. Utilizar un 4H y un 4B o 6B resultará muy eficaz no solo en este primer ejercicio sino en los trabajos posteriores.
-Una hoja de papel de dibujo (algo rugosa, no lisa como las de los dibujos técnicos) de tamaño A3.
- Una regla recta de unos 4 cm de ancho. Colocando la recta en la hoja y rayando suavemente los dos bordes largos tendremos dos líneas paralelas, colocando la regla perpendicular, podremos seccionar la tira en cuadrados.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si se me queda toda la escala demasiado clara o demasiado oscura?
Al igual que en un piano, las escalas de Do a Do, pueden tener tonos muy graves o muy agudos; de igual forma una escala de gris puede terminar en un tono de gris medio (siendo todos muy claros, suele ocurrir cuando se empieza por los claros y se va subiendo muy poco a poco, con mucha sutilidad) o cuando el primero queda muy oscuro (pues se ha empezado por el más oscuro y hemos ido bajando de tonalidad, con poca graduación y se termina la escala con el primero demasiado oscuro. Si continuáramos haciendo cuadraditos en una u otra dirección se podría corregir al ampliar el margen de la escala.

¿Se raya en una sola dirección? si es así, ¿en cuál?
Las líneas son un elemento gráfico al servicio de lo que queremos hacer, en este caso: una trama de gris. La dirección de las líneas no tiene importancia, no obstante si empezamos a hacerlas paralelas a los lados del cuadrado se tiende a dejar una zona en blanco (sin rayar) por miedo a pasarse, esa zona es difícil luego de uniformizar. Yo recomiendo empezar con líneas transversales, o en diagonal ya que es un poco más fácil rellenar todo el cuadrado con uniformidad. Las tramas de líneas rectas y horizontales (paralelas a los lados del cuadrado) se podrán hacer después en las sucesivas tramas superpuestas.

Los cuadrados se me quedan manchados, ¿Es correcto?
No, hay que evitarlo y corregirlo. Esto ocurre cuando se ha apretado en exceso al pasar las primeras líneas con el lápiz, en todos los tonos y en especial en los más claros. El mejor consejo es empezar con tonos muy, muy suaves, he ir añadiendo tramas de líneas cruzadas —a modo de capas superpuestas— que hacen que suba el tono y quede homogénea la superficie.
Muchas veces las manchas se producen por la grasa de los dedos sobre el papel, hay que evitarlo y, sobretodo, nunca difuminar con los dedos.

¿Qué puedo hacer? ¿Se puede corregir?
Una manera es “rellenar” los huecos con un lápiz duro (2H), pero no hay que pasar por toda la superficie, ya que subiremos los tonos claros pero también los oscuros, sin resolver el problema. Si el rayado es muy fuerte, no tendrá solución y costará menos volver a empezar con más cuidado. Habremos aprendido una buena lección.
Para corregirlo, toma una goma de miga de pan y modelando una esquina sácale una punta, con ella limpia la zona como un tampón, apretando con suavidad pero sin frotar. Una vez rebajado el tono o “mancha” se quedará una zona más clara, rellena esa zona con un lápiz duro 2H, si los tonos no son muy oscuros o “B” si están en las gamas oscuras. Como regla general para rellenar esos huecos, utiliza un lápiz de dureza inferior al utilizado para ese cuadrado/tono, así podrás recuperar el tono con varias capas de líneas, nunca con una sola.

¿Se usa un lápiz de cada dureza para cada cuadrado o tono? ¿Y uno para todos?
No, los lápices son herramientas comunes al servicio de nuestra necesidad de hacer uno u otro tono de gris. Por lógica, nos costará mucho obtener un tono muy oscuro con los “H” y de igual manera será difícil hacer tonos claros con los “B”. Lo más lógico es empezar con un 2H o H, e ir subiendo la tonalidad mediante la superposición de tramas uniformes y claritas, cuando nos haga falta oscurecer más, cogeremos un lápiz HB o B, y así sucesivamente.

¿Se puede usar el difuminador?
En los primeros ejercicios es mejor no usarlos, pues la finalidad es poder hacer los planos de gris con el lápiz solo. Más adelante se harán ejercicios con el difuminador.